Un 27 de junio de 1973, Ida Mett muere en París. Médica anarquista y sindicalista revolucionaria. Nacida como Ida Gilman el 20 de julio de 1901 en Smorgon (Hrodna, Rusia; actualmente Bielorusia). Sus padres, comerciantes de tejidos de la comunidad judía, le permitieron cursar estudios de medicina, primero en Járkov y después en Moscú, donde se casó con David Tennenbaum. Detenida por actividades subversivas y «antisoviéticas», se vio obligada en 1924 a salir de Rusia clandestinamente con la ayuda de contrabandistas judíos.
Después de dos años viviendo en Polonia con unos parientes, llega a París en 1926, donde se encuentra con Volin y Archinov, así como con Nicolaj Lazarévitch, que se convirtió en su compañero. Este mismo año participó en la creación de la Plataforma de Organización de los Comunistas Libertarios, con Makhno, Archinov, Valevsky y Linsky. El grupo editaba el periódico «Dielo Truda» (La causa del trabajo) en el que Ida hacía tareas de corrección. En estos años también ayudó a corregir las memorias de Makhno. En 1928 Ida y Nicolaj son excluidos del grupo por realizar de ritos religiosos —a la muerte de su padre, Meyer Gilman, había encendido una vela— y organizan campañas informativas sobre la realidad de la clase obrera en la Rusia soviética por Francia, Bélgica y Suiza. Editan el periódico «La Libération syndicale» hasta que son expulsados del país el 25 de noviembre de 1928. Refugiada en Bélgica junto con su compañero, prosigue sus estudios de medicina, obteniendo la licenciatura en 1930, pero sin poder ejercer ni en Bélgica ni en Francia. La amistad con Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti les lleva a entrar en España clandestinamente en 1931, donde participaron en numerosos actos públicos —como el Primero de Mayo de 1931, al lado de Volin como representantes del movimiento libertario ruso; también se cuenta que mostró su experiencia médica curando el brazo de Ascaso herido de bala— y harán un reportaje sobre la naciente República y el anarcosindicalismo para «La Révolution Proletarienne».
De vuelta en Bélgica crean, en 1933, con Jean De Boë, el periódico «Le Réveil syndicaliste», y sufren condenas por su militancia libertaria y antimilitarista. En 1936 vuelven a Francia ilegalmente y se instalan en Pré-Saint-Gervais. Es cuando Ida se convierte en la secretaria del Sindicato de Empleados del Gas a la Bolsa de Trabajo. Durante estos años colaborara con «Le Libertaire». En 1938 estallará una polémica entre Mett y «La Révolution Prolétarienne» sobre la cuestión antisemita, y dejará de publicar. El 8 de mayo de 1940, Nicolaj e Ida son detenidos y separados; Ida será internada con su hijo Marc de ocho años en el campo de Rieucros (Lozère) del cual saldrá gracias a Boris Souvarine en abril de 1941, que les consiguió una residencia vigilada en La Garde Freinet (Var), y Nicolaj al campo de Vernet. Después se instalaron en Draguignan hasta la primavera de 1946. En 1948, trabajó como médica en un sanatorio de observación de niñas y niños judíos tuberculosos en Brunoy (Var).
Desde los años 40 hasta el fin de su vida trabajará de traductora técnica en la industria química. Es autora de numerosas obras, como «Au secours de Francesco Ghezzi, un prisonnier du Guépéou» (1930), «La Commune de Cronstadt: crépuscule sanglant des soviets» (1948), «La médecine en URSS» (1953), «L'école soviétique: enseignements primaire et secondaire» (1954), «Le paysan russe dans la révolution et la post-révolution» (1968), «Souvenir sur Nestor Makhno» (escrito en 1948 y editado póstumamente en 1983). Los archivos documentales de Ida Mett y de Nicolaj Lazarévitch se encuentran depositados en el International Institute of Social History (IISH) de Ámsterdam.
Fuente: anarcoefemerides
Después de dos años viviendo en Polonia con unos parientes, llega a París en 1926, donde se encuentra con Volin y Archinov, así como con Nicolaj Lazarévitch, que se convirtió en su compañero. Este mismo año participó en la creación de la Plataforma de Organización de los Comunistas Libertarios, con Makhno, Archinov, Valevsky y Linsky. El grupo editaba el periódico «Dielo Truda» (La causa del trabajo) en el que Ida hacía tareas de corrección. En estos años también ayudó a corregir las memorias de Makhno. En 1928 Ida y Nicolaj son excluidos del grupo por realizar de ritos religiosos —a la muerte de su padre, Meyer Gilman, había encendido una vela— y organizan campañas informativas sobre la realidad de la clase obrera en la Rusia soviética por Francia, Bélgica y Suiza. Editan el periódico «La Libération syndicale» hasta que son expulsados del país el 25 de noviembre de 1928. Refugiada en Bélgica junto con su compañero, prosigue sus estudios de medicina, obteniendo la licenciatura en 1930, pero sin poder ejercer ni en Bélgica ni en Francia. La amistad con Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti les lleva a entrar en España clandestinamente en 1931, donde participaron en numerosos actos públicos —como el Primero de Mayo de 1931, al lado de Volin como representantes del movimiento libertario ruso; también se cuenta que mostró su experiencia médica curando el brazo de Ascaso herido de bala— y harán un reportaje sobre la naciente República y el anarcosindicalismo para «La Révolution Proletarienne».
De vuelta en Bélgica crean, en 1933, con Jean De Boë, el periódico «Le Réveil syndicaliste», y sufren condenas por su militancia libertaria y antimilitarista. En 1936 vuelven a Francia ilegalmente y se instalan en Pré-Saint-Gervais. Es cuando Ida se convierte en la secretaria del Sindicato de Empleados del Gas a la Bolsa de Trabajo. Durante estos años colaborara con «Le Libertaire». En 1938 estallará una polémica entre Mett y «La Révolution Prolétarienne» sobre la cuestión antisemita, y dejará de publicar. El 8 de mayo de 1940, Nicolaj e Ida son detenidos y separados; Ida será internada con su hijo Marc de ocho años en el campo de Rieucros (Lozère) del cual saldrá gracias a Boris Souvarine en abril de 1941, que les consiguió una residencia vigilada en La Garde Freinet (Var), y Nicolaj al campo de Vernet. Después se instalaron en Draguignan hasta la primavera de 1946. En 1948, trabajó como médica en un sanatorio de observación de niñas y niños judíos tuberculosos en Brunoy (Var).
Desde los años 40 hasta el fin de su vida trabajará de traductora técnica en la industria química. Es autora de numerosas obras, como «Au secours de Francesco Ghezzi, un prisonnier du Guépéou» (1930), «La Commune de Cronstadt: crépuscule sanglant des soviets» (1948), «La médecine en URSS» (1953), «L'école soviétique: enseignements primaire et secondaire» (1954), «Le paysan russe dans la révolution et la post-révolution» (1968), «Souvenir sur Nestor Makhno» (escrito en 1948 y editado póstumamente en 1983). Los archivos documentales de Ida Mett y de Nicolaj Lazarévitch se encuentran depositados en el International Institute of Social History (IISH) de Ámsterdam.
Fuente: anarcoefemerides
